El viaje evolutivo y el propósito de activar la Mente Inconsciente


Las esferas mentales acompañan al Alma de nuestro Ser-Espíritu, en cada encarnación, con el objetivo de alcanzar siete trillones de puntos de luz y con ellos avanzados estados de Existencia y de Conciencia.


Por lo tanto "Existo porque soy Consciente"; no porque pienso, tal como aseguraban en otras épocas.


El proceso del pensamiento es solo una parte limitada, y la mayoría de las veces repetitiva y automática, de lo que somos.


Una mente sin orden y disciplina no puede avanzar en el viaje evolutivo.

Nuestros pensamientos, durante miles de años, han estado dominados por un sistema operativo mecánico y binario basado en opuestos: "quiero o no quiero", "me gusta o no me gusta", "bueno o malo", y el típico enfrentamiento del "bien y el mal", anclado a sistemas de creencias subjetivas que ya han caducado para estos tiempos y deben ser descartadas y trascendidas.


Conocer cómo funciona la que ha sido nuestra propia mente instintiva, reactiva y analítica para finalmente alcanzar la mente analógica, implica despedirse de ese sistema binario e iniciar una nueva etapa como "adultos mentales y viajeros cósmicos".


Desde esta perspectiva la comunicación con nosotros mismos y con los demás pasa a ser considerada un acto de Amor, en el que es imprescindible la aceptación del otro como legítimo, honrando su derecho a ser único y diferente. También resulta esencial descubrir, conectar y observar las partes que no conocemos de nuestras esferas mentales.


Con la activación de la nueva mente analógica que hemos adquirido por evolución, reconocemos al otro ser humano como interlocutor y no como mero instrumento para satisfacer nuestras necesidades, expectativas e intereses.


Es importante saber que del cien por ciento de los pensamientos de nuestra mente, solo el cinco por ciento conforma la "mente consciente" y el noventa y cinco por ciento restante es parte de la "mente inconsciente", la cual para el humano es prácticamente un misterio.


La Comunicación es un Arte Espiritual esencial para adquirir Conocimiento.


Toda enfermedad, dolor y sufrimiento físico, mental y/o emocional es "culpa" acumulada y oculta que se debe ver a la luz de la Conciencia para poder sanar.


Todo tipo de "culpa" viene adherida al humano a partir de ser causada en esta o en otras vidas pasadas y se ubica en lo que llamamos "la Mente Inconsciente".


Cualquier enfermedad o síntoma es culpa. Toda enfermedad está en la mente, no en el cuerpo donde en numerosas ocasiones se proyecta para camuflajearse y es cuando entonces decimos que no encontramos la cura.


Por esta razón resulta vital aprender a reconocer y a comunicarnos con nuestros síntomas físicos y emocionales de una forma adecuada y eficiente.


Toda enfermedad o síntoma es un estado ilusorio de la mente inconsciente y debe ser considerado un llamado de Amor.


Al observar que está allí el primer paso es preguntarnos: Hay otra manera de pedir Amor? Hay otra forma de reaccionar sin miedo? Hay otra forma de reaccionar sin ira? Amada mente inconsciente perdóname por favor por no haber sabido comunicarme contigo. Qué quieres decirme? Cuál es la intención de mostrarme este síntoma? Dime qué quieres? Hay otra manera de ver esto?


Al preguntar con determinación y humildad, en pantalla mental, vendrán las respuestas y con un poco de atención y constancia vendrá la corrección.

Cuando comprendes la intención detrás del síntoma o la enfermedad habrás obtenido más de la mitad del proceso de curación.

Descubrir el propósito del miedo o la ira puede ser una de las mayores revelaciones y experiencias liberadoras que podamos alcanzar.

En este punto reconocemos que es la mente la que necesita sanación, y no así el cuerpo (considerado únicamente la pantalla de proyección de las ideas o pensamientos sin Amor, de los errores humanos; descartando de entrada la existencia de los llamados "pecados", cuya absurda concepción solo logra amarrar, volver cíclica y eternizar la culpa).

El cuerpo enferma como producto de la culpa oculta en la mente inconsciente para que todos los esfuerzos de curación se desvíen hacia lo físico, donde solo está "el efecto"; es una trampa para que no lo detectes y pases a intervenir "la causa", dónde darás en el clavo de tu propio entramado ancestral.

La mente proyecta la culpa en el cuerpo y es cuando se desarrolla un juego de autoengaño, de deterioro, de enfermedad, de eventos traumáticos y en algunos casos termina por colapsar el vehículo físico provocando que desencarne el Alma.

Si buscas una alternativa a este escenario y estás preparado para la verdadera respuesta es que el 100 por ciento de la sanación está en la mente y por consecuencia entonces el cuerpo sí procede a curarse.

Bajo esta óptica las experiencias las voy a vivir pero no las voy a sufrir porque la culpa y el sufrimiento almacenados en la mente pueden pasar a ser observados y por lo tanto disueltos y neutralizados.

Resulta imprescindible sanar los pensamientos centrales (eventos no comprendidos) que se esconden en el Inconsciente.

El verdadero poder de cambiarse a sí mismo no está en la mente consciente, está en la mente inconsciente. Por lo tanto todas las emociones y cargas aberrantes acumuladas en este o desde otro lapso o período vivencial como: miedo, ira, resentimiento, enojo, rencor, odio, culpa, generalmente estallan depronto como una olla de presión y se decantan como un evento negativo, accidente, síntoma o enfermedad, que muchos llamamos "karma".

No existen pensamientos neutros; son de Amor o son de miedo. Por lo tanto parte de la nueva comunicación implica ponernos en contacto con cualquier emoción aberrante generada, hacernos responsables de su origen y elegir un nuevo pensamiento central basado en la comprensión, la compasión y el Amor que nos permita trascender el cuerpo-dolor individual y a veces incluso el colectivo.

La única forma de eliminar una emoción negativa es observarla, reconocerla, cuestionarla: "Esto no es Amor"; luego sentirla en conciencia, tocarla y dejarla ir.

Cómo proponer un nuevo esquema para vivir? No huir, no justificar, no juzgar, no competir, no victimizar, no intelectualizar, no evadir. Las experiencias las vivimos, las sentimos, las atravesamos y las soltamos. De esta forma cada una se transforma en luz (sin cargas ocultas y aberrantes) y pasará como un nuevo evento comprendido para la forma heptocúbica del Alma.

La mente analógica permite activar el poder curativo de la mente y la creación de un nuevo camino neuronal para sanar desde otro nivel de Conciencia más elevado.

Para concluir cito esta frase que lo resume todo:

"Hasta que lo inconsciente se vuelva consciente seguirás creyendo en lo inevitable del destino".


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